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Psiconeuroinmunología

La Psiconeuroinmunologia (PNI) surge como fruto de la investigación en fisiología y biología molecular sobre la constante comunicación entre el cerebro, el sistema inmune, el sistema endocrino, el sistema psicoemocional para la regulación de la homeostasis o equilibrio fisiológico.

A través de estudios científicos en continua actualización sobre los distintos mecanismos de acción relacionados con las patologías, la Psiconeuroinmunología (PNI), basándose a su vez en la medicina evolutiva, realiza un abordaje terapéutico desde la nutrición, actividad física, sueño-descanso,  biorritmo, herramientas psicoemocionales, medicina ortomolecular y fitoterapia  para personalizar las distintas pautas.

La PNI tiene una gran importancia clínica tanto en patologías crónicas como procesos agudos:

Trastornos inflamatorios
Alergias e intolerancias, fibromialgia, depresión, migrañas, artrosis, osteoporosis, asma, bronquilitis, Sindrome de fatiga crónica…

Trastornos autoinmunitarios
Colon irritable, colitis ulcerosa, artritis reumatoide, enfermedad de Chron, espondilitis anquilopoyética, esclerosis múltiple, psoriasis, Hashimoto…

Trastornos ginecológicos
Dismenorreas, amenorreas, Síndrome ovario poliquístico, fertilidad…

Trastornos cardiovasculares/metabólicos
Hipertensión arterial, hipercolesterolemia, hígado graso no alcohólico, síndrome metabólico, diabetes tipo 2, obesidad…

A su vez juega un papel clave en el Embarazo, Postparto y Edad temprana para un óptimo desarrollo, como prevención o como primer abordaje terapéutico.

Todas las herramientas/pautas se diseñan según las necesidades de cada persona, asegurando un acompañamiento terapéutico en búsqueda de la mayor autonomía posible en la gestión de la salud y en la búsqueda del mayor bienestar y calidad (tanto física como emocional) que en cada caso sea posible.

Te invitamos a recorrer el camino de la evolución, de tu evolución, hacia el máximo bienestar y el adquirir herramientas para tu día a día.

PETICIÓN DE CITA: en el departamento de Fisioterapia, llame al tel y WhatsApp 626199040

HORARIOS: Lunes de 16:00 a 20:00

TARIFAS:

Primera sesión diagnóstica, 70€. Esta sesión tiene una duración aproximada de 1 hora 30 minutos.

Resto de sesiones, 40€. Esta sesión tiene una duración aproximada de 45 minutos.

De dónde venimos los homo sapiens

Desde los primeros homínidos, la esperanza de vida dependía del hambre, sed, infecciones y peligros violentos. Esta presión evolutiva nos ha programado ante estas situaciones con el desarrollo de una serie de estrategias basadas en la activación de Sistemas de Supervivencia Alostáticos que buscan restablecer la Homeostasis, el Equilibrio, para el correcto funcionamiento fisiológico y psíquico, con su posterior desactivación una vez conseguido dicho equilibrio.

Estos sistemas son: el simpático – parasimpático, eje hipotálamo – hipófisis – adrenales, y el sistema inmune entre otros, en gran medida determinados genéticamente, pero entrenados y madurados a través de la experiencia y el contexto.

El problema es que los “peligros” de entonces ya no tienen que ver con los actuales, pero nuestras estrategias siguen siendo las mismas.

La interactuación desde nuestra vida intrauterina, primera infancia y época adulta con lo que nos rodea: lo que comemos y cómo comemos, lo que pensamos, lo que sentimos, cómo y cuándo dormimos, cómo nos movemos, la presencia y gestión del estrés, la presencia o ausencia de nuestros progenitores, etc., influye en la expresión de nuestros genes (epigenética) y en el mantenimiento o pérdida de ese equilibrio u homeostasis favoreciendo así la aparición de síntomas, enfermedades y su cronificación (duración mayor de 3-6 meses).

Cómo nos afecta lo que nos rodea

Las condiciones de vida actuales, también llamados factores antropogénicos (hipotecas, estrés laboral, contaminación medioambiental, uso de medicamentos, alimentación actual, ausencia de movimiento…) favorecen además una activación leve pero mantenida del sistema inmune, produciendo una inflamación de bajo grado.

Esta inflamación de bajo grado (Low Grade Inflammation en inglés, LGI) genera una activación continuada de estas estrategias o sistemas de homeostasis (resistencia a la insulina, resistencia a la leptina, liberación de cortisol, activación de neurotransmisores, etc.) que puede llegar a agotar los recursos de nuestro organismo. Este proceso está en la base de numerosas afecciones como la diabetes tipo II, afecciones cardiovasculares, síndrome metabólico, enfermedades autoinmunes, fibromialgia, fatiga crónica, dolor crónico, enfermedades respiratorias, trastornos gastrointestinales, trastornos ginecológicos…

Según nuestra epigenética , y nuestra personalidad, usaremos más unas estrategias que otras y gastaremos más un recurso que otro, lo que determinará la aparición de un síntoma, una enfermedad u otra.

Objetivos de la Psiconeuroinmunología Clínica, la PNI

La clave está en el RITMO y la ENERGÍA. Identificar el ritmo de funcionamiento de nuestro cuerpo/mente y que cuente con la energía necesaria para ello sin sobreexplotar nuestros recursos.

Calmar los Ejes de Estrés

Activarlos cuando es necesario y lograr “desactivarlos” cuando se ha solventado la situación es una de las claves para no agotar neurotransmisores y recursos.

Biorritmos

El Sistema Inmune está diseñado para realizar funciones de vigilancia durante el “día” y funciones de reparación y defensa durante la “noche”. Identificar ese horario de actividades y adecuarlo en cada paciente es otra clave importantísima para el correcto funcionamiento y uso de recursos.

Cada uno tenemos nuestro propio biorritmo. Hay personas que son más “Alondras” y funcionan mejor desde primeras horas de la mañana, y personas más “Buho” que funcionan mejor en horas posteriores. A su vez, los órganos realizan distintas funciones a determinados horarios.

Identificar y respetar esos “horarios fisiológicos” nos acerca a la salud y nos saca del síntoma o patología. Permite que haya energía suficiente para realizar las múltiples funciones corporales de forma fisiológica.

Barreras corporales

El intestino y el sistema común de mucosas. Son tejidos que forman las barreras corporales: piel, pulmones, boca, intestino… Tienen múltiples funciones, entre ellas la de actuar de barreras/protección controlando el paso de sustancias y patógenos.

Para cumplir sus funciones es imprescindible que no aumente su permeabilidad, es decir, que no pasen moléculas ni patógenos que no deben pasar. Ciertos alimentos, medicamentos, hábitos de vida, aumentan dicha permeabilidad, lo que supone activar al sistema inmune de forma excesiva y fuera de su “ritmo”.

La Barrera Intestinal debido a su gran superficie presenta la mayor cantidad de células defensoras del sistema inmune y suele ser la más afectada en su permeabilidad por los motivos antes mencionados provocando lo conocido como” Intestino Pinchado”.

Microbiota

Las bacterias presentes en nuestras barreras corporales son de vital importancia en la correcta programación y funcionamiento del sistema inmune, entre otras múltiples funciones. Un objetivo primordial es restablecer el equilibrio de nuestra flora, favoreciendo la presencia de las bacterias simbióticas en nuestro organismo, en su correcta cantidad, y el adecuado tipo de cepas, ya que no todas las cepas son beneficiosas. Otra vez, el consumo de determinados alimentos, uso de fármacos (como por ejemplo los antibióticos) y determinados hábitos de vida, perjudican la calidad y cantidad de nuestra flora con múltiples consecuencias negativas: trastornos gastrointestinales (reflujo, mala absorción, trastornos en la digestión, etc.), incremento de complicaciones en trastornos inmunitario, anemias, alergias e intolerancias alimentarias y estacionales, trastornos cutáneos y dermatológicos, etc.

Usos de la PNI

Las pautas indicadas desde la PNI ayudan a restablecer el proceso de salud tanto en procesos agudos (esguinces, traumatismos, infecciones, episodios agudos asmáticos…) como en patologías crónicas (digestivas, inmunes, traumatológicas, reumáticas, respiratorias, dermatológicas, ginecológicas, vértigos, migrañas, dolor y fatiga crónicos, etc.).

Tiene una vital importancia en pre-embarazo, embarazo y primeros años por su gran efecto en el óptimo desarrollo cerebral intrauterino, en la correcta programación y uso de los ejes y recursos, y en la prevención y rápida resolución de patologías y síntomas en periodos posteriores.

También juega un importante papel en el incremento del rendimiento deportivo y en la prevención o mejor resolución de lesiones.

Al mejorar el uso de los recursos energéticos y del metabolismo, mejora el funcionamiento cerebral, por lo que para aumentar el rendimiento intelectual y cognitivo en contextos laborales, en preparación de exámenes y oposiciones, rendimiento escolar, etc.

El profesional de la salud adecuado

Sólo determinado personal sanitario, enfermeros, fisioterapeutas, psicólogos clínicos y médicos, que hayan realizado formación de postgrado en Psiconeuroinmunología Clínica.

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